El CPI de Estados Unidos de junio cayó un 3,5% interanual, registrando por primera vez en seis años un crecimiento mensual negativo, y el mercado redujo drásticamente la probabilidad de un aumento de tasas en julio. Los tres principales índices bursátiles de EE. UU. cerraron al alza; el Nasdaq subió un 0,9%, el sector de hardware de IA se recuperó con fuerza y el índice de semiconductores de Filadelfia subió un 2,54%. Los ADR de SK Hynix se dispararon un 27%, liderando los sectores de almacenamiento y comunicaciones ópticas; IBM registró su mayor caída en 115 años con un 25%, debido a que los presupuestos corporativos se están orientando hacia la infraestructura de IA. Los informes financieros de los bancos fueron destacados, y JPMorgan Chase logró el mayor beneficio trimestral del sector bancario. El VIX retrocedió a una zona de bajo riesgo, pero la situación en Medio Oriente sigue respaldando los precios del petróleo, con el WTI fluctuando alrededor de los 80 dólares. El rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense retrocedió al 4,58%, mientras que el oro se mantiene en un rango de consolidación. El mercado está atento a la publicación próxima del PPI y los discursos de los funcionarios de la Reserva Federal, para confirmar la persistencia del enfriamiento de la inflación.
